Cómo funcionan los préstamos bancarios

Hoy en día, optar por un préstamo bancario es cada vez más común entre los ciudadanos, ya que este ha demostrado ser el método más efectivo para poner fin a los problemas de liquidez. Los préstamos, son operaciones bancarias, mediante las que una entidad financiera, accede a suministrar una cantidad de dinero determinada a un solicitante. Este a cambio, se compromete al pago de intereses con la devolución del mismo, siendo recibidos en forma de cuotas periódicas. Por lo general la cantidad de dinero solicitada en un préstamo personal o bancario, va destinada a la compra de un bien o servicio concreto.

Como es de esperar, de manera previa a la concesión de un préstamo, el solicitante debe cumplir con una serie de requisitos, ya que de esto depende que la entidad financiera acceda a otorgar el importe demandado. Además de manera previa establecer la firma del préstamo, es importante saber que la puntualidad representa un elemento fundamental, ya que al ser estrictos en los pagos, evitaremos complicaciones que pueden desencadenar en el embargo de bienes.

Si en tu caso, estás interesado en solicitar un préstamo bancario pero aun no tienes claro cómo funcionan, a continuación te explicaremos en qué consisten, qué tipo de créditos hay y la estructura de funcionamiento que utilizan, así como otros temas de interés, que te ayudarán a tomar una decisión objetiva.

Tipos de préstamos bancarios

Cuando hablamos de tipos de préstamos bancarios, es posible identificar una amplia lista, entre la que destacan los préstamos personales, los préstamos al consumo, los préstamos de estudio, y lo más conocidos, los préstamos hipotecarios.

En cuanto a los préstamos personales online, es posible decir que, este tipo de herramienta crediticia, se utiliza para resolver problemas puntuales de liquidez. Generalmente, son aprobados por cantidades pequeñas, que deben ser devueltas en un periodo corto de tiempo. Una característica de este tipo de créditos, es que son de rápida aprobación y los requisitos exigidos son sencillos y fáciles de obtener. Además debido a su corto plazo, sus tasas de interés son bastante accesibles.

Por su parte, los préstamos al consumo, son productos financieros utilizados para gestionar la adquisición de un activo o bien de consumo duradero, como un coche, cierta maquinaria, un electrodoméstico o una moto. Otro producto financiero ofrecido por las entidades bancarias, son los préstamos de estudios, los cuales se diferencian al ser utilizados exclusivamente para cubrir gastos de capacitación profesional. Estos créditos, poseen intereses más bajos que los préstamos convencionales, ya que están dirigidos a estudiantes que desean financiar matrículas universitarias, estudios de postgrado o viajes al extranjero.

Del mismo modo, los préstamos hipotecarios también se presentan como un tipo de crédito bancario. Estos, se caracterizan por exigir al solicitante, la presentación de amplias garantías que sirvan como aval a la entidad financiera. Este tipo de herramienta, se utiliza para gestionar la compra de una vivienda, y el desarrollo de negocios de inversión, como es el caso de los emprendimientos.

Cuál es la estructura de funcionamiento de un préstamo bancario

La estructura de funcionamiento de un préstamo bancario es sencilla. Al solicitar un crédito, lo primero que la entidad financiera realiza, es la evaluación de la capacidad de pago del solicitante. Esto con la intención de saber, si la persona cuenta con suficiente aval financiero para enfrentar el pago de las cuotas correspondientes. Dado que la ganancia del banco está en los intereses que recibe cada vez que el deudor amortiza el pago de una cuota.

Una vez verificada la capacidad de pago del solicitante, la entidad financiera, diseña la estructura de pago, que tendrá como objetivo garantizar la devolución total del capital prestado junto con las obligaciones contraídas con la entidad, como intereses, comisiones o algún gasto asociado. Generalmente la forma de pago utilizada, es la amortización de cuotas periódicas. Entre las cuotas más comunes se encuentran, la cuota única, las cuotas variables y las cuotas constantes. Las primeras, son utilizadas para gestionar el pago de los préstamos a corto plazo, ya que la liquidación de intereses como la devolución de capital se produce a vencimiento mediante un solo pago. Las segundas, las cuotas variables, se amortizan mediante pagos variables en progresión geométrica o aritmética. Y por último, las cuotas constantes que utilizan para su cálculo el conocido sistema francés, en el que el capital se amortiza de forma creciente, mientras que los intereses decrecen período a período.

Requisitos y plazos de devolución de los préstamos bancarios

A la hora de solicitar un préstamo bancario, cada entidad financiera cuenta con una lista de requisitos, la cual debe ser cumplida de forma íntegra por el solicitante, siempre que este desee recibir una respuesta positiva por parte de la entidad financiera. Entre los requisitos exigidos por la entidad destacan, disponer del DNI con vigencia, presentar el impuesto sobre la renta de las personas físicas o IRPF, la declaración de la renta, la declaración del IVA, factura proforma o presupuesto que muestre los costes del bien o servicio a adquirir o incluso el histórico de otros préstamos.

En cuanto al plazo de devolución, este es diferente para cada tipo de crédito, ya que dependerá de la vida útil que tiene el bien que se desea adquirir. En el caso de los préstamos personales, generalmente el periodo de devolución es igual o inferior a 60 días.

Elementos claves a valorar antes de solicitar un préstamo bancario

Cuando una persona decide solicitar un préstamo bancario, es muy importante que tenga claro cuáles son las responsabilidades que asume una vez haya suscrito el contrato, para evitar inconvenientes futuros. Lo primero que debe tener claro el solicitante, es que debe cumplir con los pagos establecidos de forma puntual y responsable, dado que un pequeño retraso se puede convertir en una situación de impago.

Un punto importante, es considerar la capacidad de pago que se posee, pues de esto dependerá que el solicitante pueda cumplir con las obligaciones establecidas por el acreedor.

Otro aspecto que resulta fundamental considerar, es la credibilidad de la entidad financiera. Una recomendación que puede ser de gran ayuda, es optar siempre por entes reconocidos que ofrezcan seguridad y confianza al solicitante. Esto permitirá contar con condiciones óptimas, que respeten los parámetros de contratación establecidos, evitando cambios desleales que pongan en riesgo la legalidad del contrato. Para seleccionar la mejor entidad, lo mejor es utilizar el servicio de los comparadores de créditos, esto permitirá evaluar las opciones disponibles, y elegir la que más se ajusta a las necesidades del interesado.

Cuánto costará el préstamo

De igual forma, un elemento de vital importancia, es conocer a profundidad el tipo de interés que será aplicado. Esto será de gran ayuda a la hora de calcular con exactitud cuánto debemos pagar por concepto del crédito solicitado. Asimismo, al solicitar un préstamo también se debe prestar especial atención, al TAE o tasa anual equivalente. La TAE, permite conocer todos los factores que serán considerados a la hora de realizar el cálculo de las cuotas que deben ser canceladas. De esta manera, no solo conocerás el tipo y valor de interés nominal, sino también el valor de todas las comisiones que serán cargadas.

Garantía, un concepto de vital importancia a la hora de solicitar un préstamo bancario

En el momento de realizar la solicitud de un préstamo, es necesario tener claro una palabra, y esa es garantía. Debido a que este concepto, define las consecuencias que puede tener asumir el compromiso y no cumplirlo. Cuando una persona toma la decisión de solicitar un crédito bancario, debe saber que cada tipo de crédito, exige garantías diferentes. De esta manera, las garantías de un préstamo personal, nunca serán las mismas que las de un préstamo hipotecario.

Al definir la palabra garantía, es importante saber que esta constituye el respaldo que permitirá a la entidad financiera tener seguridad, de que el deudor realizará la devolución del dinero recibido y la cancelación de los intereses correspondientes.

Generalmente, cuando se trata de préstamos personales, muy pocas veces se realiza la solicitud de amplias garantías, ya que estos son otorgados por importes bajos con plazos de devolución cortos. Sin embargo, para los préstamos hipotecarios, las garantías suelen ser bastantes exigentes, al punto que el solicitante debe presentar el bien que adquiere como aval de pago. Esto implica una mayor obligación para el solicitante, ya que no solo estará en garantía el bien adquirido, sino también todos los bienes presentes y futuros, que este pueda adquirir.

Ventajas y desventajas de los préstamos personales

Las ventajas que ofrece un préstamo bancario son muchas, ya que además de permitir financiar la adquisición de un bien, permiten resolver de forma fácil, rápida y sencilla necesidades puntuales de efectivo. Lo cual permite, resolver emergencias financieras, sin poner en riesgo la tranquilidad y estabilidad económica, del solicitante. Asimismo, si el interesado escoge un proveedor formal y reconocido, tendrá la seguridad de que el contrato será establecido de forma clara, garantizando sus derechos, pero también sus obligaciones. En cuanto a las desventajas, es preciso decir, que en caso de una situación de impago, el deudor puede enfrentarse a ciertos problemas legales, que pueden llegar a desencadenar la ejecución de la hipoteca.

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