Cómo unificar préstamos

En la actualidad, es bastante común disponer de varios préstamos o créditos que nos permitan hacer frente a muchas necesidades económicas. No es extraño tener una hipoteca para pagar tu vivienda o automóvil, y a su vez ser de gran ayuda los préstamos personales online. Esto, puede generar gran cantidad de cuotas o letras que pagar a diferentes organismos y entidades. Por lo que, en ocasiones de falta de liquidez o cierto endeudamiento, la unificación de nuestras obligaciones de pago puede ser una alternativa de gran utilidad. Sin embargo, antes de unificar préstamos es preciso conocer en qué consiste exactamente, así como su repercusión en las finanzas personales o familiares. Por ello, a continuación abordaremos en profundidad el proceso de unificar préstamos y los mejores consejos para utilizar esta herramienta financiera.

En qué consiste la unificación de deudas

La unificación de deudas, consiste en fusionar todos los préstamos e hipotecas en una deuda única. De esta manera, no solo se reducen las cuotas de pago a una, sino que además la suma de todos los importes por separado es superior a la nueva cuota mensual a pagar. En consecuencia, se hace más asequible el pago de la deuda.

No obstante, esto se consigue a expensas de una tasa de interés algo más elevada y un mayor plazo de amortización. Es una operación que, en determinadas circunstancias, puede llegar a ser muy útil tanto a personas físicas como a empresas.

En este sentido, es cuestión de dar con la empresa mediadora adecuada. Así, dicha organización se encargará de cancelar las deudas existentes con las entidades correspondientes, para otorgar al deudor un nuevo préstamo con un interés, cuota y plazo de amortización diferentes.

Conviene tener en cuenta, que este proceso puede demorarse, debido a la tramitación necesaria con los distintos acreedores a los que se deba hacer frente. Así, desde el momento de la solicitud de unificación de deudas, hasta la firma del contrato, podrían transcurrir entre uno y dos meses. De igual forma, al solicitar la unificación, se debe presentar la documentación correspondiente, lo cual dependiendo del solicitante puede requerir algo más de tiempo.

Tipos de deudas

En el mundo de los préstamos y créditos, se pueden diferenciar principalmente dos tipos de deudas. En primer lugar, se encuentran las deudas hipotecarias, muy comunes y necesarias para poder adquirir ciertos bienes de gran valor, y las derivadas de otros tipos de préstamos o créditos.

En el caso de que existan obligaciones de pago sobre una hipoteca, es bastante habitual unificarlas con las que corresponden a otras deudas como tarjetas, letras sobre el coche o préstamos personales.

Como resultado, se obtiene una nueva deuda hipotecaria que incluye todas las letras o cuotas pendientes por pagar de otros préstamos. De este modo, se consigue ampliar el plazo de devolución del crédito hipotecario.

Si bien la tasa de interés también varía, en estos casos la unificación de deudas conlleva la tasa de interés de una hipoteca, teniendo en cuenta que es considerablemente inferior a las tasas ofrecidas en otro tipo de créditos.

Por su parte, la unificación de deudas sin hipoteca consiste en un préstamo personal que une las deudas acumuladas. Al igual que las deudas hipotecarias, su finalidad es obtener un ajuste en las condiciones de amortización y poder así pagar todas las deudas.

En general, es más sencillo obtener la unificación de las deudas en ausencia de créditos hipotecarios. Esto se debe a que los préstamos hipotecarios representan un mayor riesgo para las empresas prestamistas. No obstante, aquellos casos donde la hipoteca ha acumulado pagos suficientes o está casi pagada, la propiedad puede usarse como garantía en la unificación.

Cuándo se debe solicitar la unificación de deudas

En la actualidad, conseguir financiación resulta bastante sencillo. Sin embargo, conviene limitar la solicitud de préstamos sólo a casos donde la necesidad de liquidez sea urgente e ineludible. Esto a fin de evitar un endeudamiento excesivo que supere la capacidad de pago de la que se dispone.

En ocasiones, este endeudamiento, puede superar los ingresos, aumentando el riesgo de incurrir en impagos. Bajo este escenario, no cabe duda que, la unificación de préstamos es la herramienta indicada. Sin embargo, no siempre esta es la mejor alternativa. Pues, si bien unificar las deudas hace más accesibles el pago de préstamos, dependiendo de las circunstancias de cada caso, la unificación supone una situación que se prolonga en el tiempo, por lo que, si se trata solo de un bache temporal, los expertos aconsejan emplear otros tipos de estrategias hasta recuperar la estabilidad económica.

En este sentido, la unificación de préstamos debe solicitarse cuando la incapacidad de pago sea perdurable y nunca debe utilizarse como una forma de ganar tiempo para saldar deudas, sino para readaptar las condiciones de pago. Pues de lo contrario, es posible endeudarse aún más a largo plazo. Así, antes de tramitar la unificación de deudas, lo mejor es solicitar la asesoría de expertos tales como economistas o abogados especializados en el sector.

Dónde solicitar la unificación de préstamos

Si tras un minucioso análisis, se determina que la unificación de deudas es la alternativa más convenientes, es preciso elegir la entidad financiera adecuada para solicitar dicha tramitación. En este sentidos, bancos, intermediarios financieros y otras organizaciones de capital privado son los entes encargados de gestionar este tipo de refinanciación.

De acuerdo con los expertos, cuando se trata de solicitar la unificación de préstamos, lo ideal es acudir a la entidad con la cual se tiene el mayor endeudamiento. Esto, a fin de reagrupar las deudas menores con dicha entidad.

Por ejemplo, en caso de tener una hipoteca y otros créditos, la entidad acreedora podrá estudiar el caso y unificar dichas obligaciones. Con esto, se puede conseguir una mejor negociación y condiciones en relación al reintegro de los préstamos recibidos.

Sin embargo, algunas entidades tradicionales como los bancos, no suelen ofrecer este tipo de alternativas a quienes aparecen en los ficheros de morosidad. Por lo tanto, se puede hacer necesario acudir a otras empresas financieras que dispongan de una mayor flexibilidad.

Requisitos y condiciones de la unificación de deudas

Cuando se realiza la unificación de préstamos, es necesario cumplir con una serie de requisitos ante la entidad financiera correspondiente. Así, entre las condiciones más importantes, destaca la obligación de unificar todas las deudas que se tienen. Es decir, no se puede unificar unas deudas y otras no, es necesario agrupar todas las que se tengan bajo una nueva financiación.

Por otra parte, cuando se trata de deudas hipotecarias, es frecuente que la nueva hipoteca se mantenga por debajo del 80% del valor del inmueble hipotecado. Esto, con la finalidad de ofrecer un aval a la entidad unificadora. En este sentido, el prestatario deberá presentar requisitos como certificaciones de ingreso y la presentación de un aval que le respalde.

Gastos de la unificación de préstamos

Cómo se ha señalado anteriormente, la unificación de deudas, es un proceso cuya tramitación puede dilatarse hasta dos meses. Además, implica algunos gastos, adicionales a los intereses y el pago de la propia deuda. Esto, depende de las políticas de cada entidad, por lo que conviene considerar muy detenidamente antes de solicitar la unificación.

En este sentido, la empresa encargada de agrupar las distintas deudas, deberá realizar una serie de gestiones. Esto, a su vez genera comisiones y diversos gastos administrativos. Tal es el caso de los gastos propios del nuevo préstamo unificador.

Además, se incluirán gastos de tasación en los casos que corresponda e impuestos por las transacciones jurídicas a realizar. También se debe tener en cuenta que la entidad deberá realizar el pago anticipado de las deudas a unificar a los diferentes acreedores. En consecuencia, se deberá pagar las respectivas comisiones por amortización anticipada.

Por último, la nueva entidad financiera, cobrará sus propias comisiones por sus servicios de gestión y mediación.

Ventajas de la unificación de deudas

Tal como se ha señalado, la unificación de préstamos representa una herramienta financiera de gran utilidad. Así, cuando no se cuenta con los ingresos necesarios para amortizar ciertas obligaciones de pago, esta suele ser la alternativa más indicada.

En este sentido, la característica más relevante, es que se dejan de pagar diferentes cuotas, abonando una sola cuota por un importe menor a la suma de las anteriores. Asimismo, se consigue un periodo más largo para devolver el préstamo y sus respectivos intereses.

Por otra parte, las entidades financieras ofrecen este tipo de herramienta a todo tipo de clientes. Así, tanto quienes han sido embargados, como quienes están en listas de morosidad como Asnef y Rai, pueden acceder a la unificación de deudas.

Desventajas de unificar préstamos

La unificación de préstamos es una manera de afrontar los pagos cuando se ha perdido la capacidad para hacerlo. Así, se obtienen cuotas más accesibles, aunque a largo plazo, se paga un mayor capital.

En primera instancia, al utilizar esta herramienta, se incurren en gastos administrativos y comisiones propias del proceso de unificación. Además, aunque la reagrupación de préstamos conlleva un plazo más extenso de amortización, también implica una mayor tasa de interés.

En consecuencia, aunque unificar los prestamos implica un alivio en el importe mensual de endeudamiento, este supone un coste total de deuda algo mayor.

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